Como su nombre indica, Hermafrodito era el hijo de Hermes (el dios mensajero) y Afrodita (la diosa del amor sexual).
Por parte materna le vendría su belleza, que enamoró a la náyade Salmacis, cuando ésta le vió reflejado en las aguas del lago. Él, que iba de Cristino Ronaldo (perdón, quería decir de chulo), se dió un baño tras rechazarla.
La ninfa, despechada, se abrazó al bello joven, arrastrándole a las profundidades meuntras rogaba a los dioses que los unieran para siempre. Con su peculiar sentido del humor (negro), oyeron sus plegarias y les fundieron en un sólo ser con ambos sexos. El guaperas pidió, con bastante mala baba, que todo hombre que se bañara en dicho lago perdiera su virilidad.
Los más intrigante de esta historia es que desconocemos si la chica quedó satisfecha, o se pasa el día tapando el tubo de dentífrico que su otra mitad deja siempre abierto, y hace zapping cuando ponen el Barça-Madrid en la TV.
Cómo ya he dicho en ocasiones anteriores, los dioses griegos me parecen encantadores... de serpientes. Tiene un pelin de mala leche.
Parece que cualquier historia que pueda tener un final feliz, hay que fastidiarlo por algún sitio. Como si el mundo no fuera ya suficientemente cruel. Hay que matar a uno de ellos, convertirlo en animal u otra cosa...
En este caso hicieron a una persona autosuficiente, ahí no sabría yo por dónde inclinarme, lo mismo esta vez sí que terminaron bien la historia.
Parece que cualquier historia que pueda tener un final feliz, hay que fastidiarlo por algún sitio. Como si el mundo no fuera ya suficientemente cruel. Hay que matar a uno de ellos, convertirlo en animal u otra cosa...
En este caso hicieron a una persona autosuficiente, ahí no sabría yo por dónde inclinarme, lo mismo esta vez sí que terminaron bien la historia.




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